http://www.elnortedecastilla.es/agencias/20120509/mas-actualidad/vida-ocio/inteligencia-emocional-mejora-resultados-presos_201205091615.html

Una tesis defendida en la Universidad de Jaén (UJA) ha abordado la intervención con presos con violencia de género mediante un programa basado en inteligencia emocional, y ha determinado que da más beneficios que los programas tradicionales.

Según un comunicado de la UJA, para comprobar la efectividad del programa defendido en la tesis, realizada por Noelia Rodríguez y dirigida por Esther López Zafra, ambas profesoras del Departamento de Psicología, se ha trabajado durante dos años en la institución penitenciaria Jaén II con dos grupos de tratamiento.
Uno de los grupos realizó el programa tradicional, de corte cognitivo-conductual, mientras que el otro recibió el programa emocional, y además se contó con un grupo de control, de presos por violencia contra las mujeres que no deseaban participar en ninguno de los programas pero que estaban dispuestos a ser evaluados.
Los resultados del trabajo indicaron que el programa emocional produjo mayores beneficios en estos hombres, tanto en el aumento de variables positivas como en el descenso de variables negativas relacionadas con la violencia contra las mujeres, si se comparaban con los obtenidos en el grupo que recibió el tratamiento cognitivo-conductual y el grupo de control.
Además se comprobó que estos resultados se mantenían en los seguimientos realizados a estos hombres tanto a los tres como a los seis meses.
Asimismo, entre las principales conclusiones el estudio destacó que en la violencia de género es necesario trabajar tanto con hombres como con mujeres para conseguir una lucha más efectiva contra este problema social.
También se puso de manifiesto que los hombres que recibían un tratamiento presentaban mayores beneficios en la mejora de pensamientos, conductas y emociones violentas.

Por último añadió que se debía realizar aquel tratamiento que resulte más eficaz y en este sentido el tratamiento emocional era el que obtenía los mejores resultados.


EBRIOREXIA

“La ‘ebriorexia’ es un tipo de conducta anómala, frecuente entre adolescentes, basada en restringir su alimentación durante la semana para tomar calorías a partir del alcohol el fin de semana”

Patricia Bolaños atiende con dedicación profesional el abordaje dietético y nutricional de las personas con trastornos de la conducta alimentaria (TCA). Desde hace cuatro años, es dietista-nutricionista del Instituto de Ciencias de la Conducta Dr. Jaúregui S.C.P de Sevilla, centro de referencia en este ámbito. Su diplomatura en Nutrición Humana y Dietética la ha completado con varios cursos de formación continuada, entre los que destaca el Máster en Dietética y Nutrición, que le ha permitido especializarse en su trabajo actual. Su reconocimiento más reciente es el premio a la calidad científica como coautora de la “Guía para el tratamiento dietético-nutricional en los Trastornos de la Conducta Alimentaria”, concedido por la Asociación Española de Dietistas-Nutricionistas (AEDN). Este reconocimiento, junto con su experiencia en este campo, permite considerarla como dietista-nutricionista referente en TCA. La experta asegura que, además de la anorexia y la bulimia nerviosas, hay otro tipo de conducta anómala que adquiere cada vez más importancia entre los jóvenes: la “ebriorexia”, frecuente entre adolescentes que restringen su alimentación durante la semana para poder ingerir gran cantidad de calorías a partir del alcohol durante el fin de semana.

Además de la anorexia y la bulimia nerviosas, ¿hay algún tipo de trastorno del comportamiento alimentario que se revele problemático por el aumento de su prevalencia o gravedad?

En la actualidad, dada la notoria pérdida de importancia que registra la alimentación, cada vez son más frecuente los Trastornos de la Conducta Alimentaria No Especificados (TCANE), es decir, patologías que no cumplen criterios diagnósticos de la anorexia o bulimia nerviosas, según el Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders (DSM IV-RT). Una tendencia habitual consiste en unir las emociones y alimentación, como ocurre en el trastorno por atracón (se dan atracones, como en la bulimia, pero sin conductas compensatorias) y en casos de sobrepeso. La comida se utiliza para aliviar emociones negativas, como el estrés, la tristeza o la ansiedad. Otro ejemplo de conducta anómala que está adquiriendo importancia es la “ebriorexia”, frecuente entre adolescentes que restringen su alimentación durante la semana para poder ingerir gran cantidad de calorías a partir del alcohol durante el fin de semana.

En la anorexia nerviosa, la osteoporosis es una de las complicaciones más estudiadas. ¿Se plantean recomendaciones dietéticas específicas en estos casos?

La osteoporosis en pacientes con anorexia nerviosa es frecuente, debido a la amenorrea por insuficiente reserva grasa para una adecuada síntesis de hormonas sexuales. Esta amenorrea tiene iguales consecuencias que en la menopausia y provoca afectación ósea (osteopenia u osteoporosis), dado que los estrógenos actúan como factor de protección ósea. Se recomienda una ingesta rica en calcio, e incluso, la utilización de suplementos. Sin embargo, todo tratamiento o medida prescrita es poco efectiva si no tiene lugar la recuperación de peso y de la función menstrual en la paciente con anorexia nerviosa. En personas adultas, la recuperación ósea es difícil, pero en adolescentes se produce un efecto compensador que facilita que esta situación sea reversible. Hay ejemplos de chicas adolescentes con anorexia en quienes, tras una densitometría ósea, se aprecia que su edad ósea corresponde a la de una mujer con 41-60 años, con un riesgo de fractura del 17%, muy alto para su edad.

¿Cuál es el abordaje nutricional más urgente e inmediato?

Si el paciente tiene un diagnóstico de anorexia nerviosa y se encuentra en estado de desnutrición, lo más importante es la recuperación ponderal, junto con el tratamiento de todas las alteraciones nutricionales que pueda desarrollar (anemia, osteoporosis…). En pacientes con bulimia y con trastornos por atracón, la situación ponderal no suele ser el problema, dado que el índice de masa corporal a menudo es normal o de sobrepeso u obesidad. La actuación más urgente en este caso sería reducir la frecuencia e intensidad de atracones y conductas compensatorias (en el caso de la bulimia) y dar pautas de alimentación normal, sin dietas restrictivas. Aunque les sea recomendable la pérdida de peso, este tipo de dietas propician un aumento de los atracones. Las posibles alteraciones derivadas de vómitos, uso de laxantes, diuréticos, etc., obligan a una adecuada reposición hidroelectrolítica.

Según la “Guía para el tratamiento dietético-nutricional en los Trastornos de la Conducta Alimentaria”, el “food craving” es un rasgo o estado que se identifica en la fase de diagnóstico. ¿Hay alimentos que coinciden en muchos pacientes?

“No hay cambios en un trastorno o enfermedad si no hay cambios en muchas conductas y hábitos previos”

La definición más aceptada de “food craving” es el intenso deseo o necesidad de ingerir un alimento específico, así como la dificultad para resistirse a esa necesidad. Este fenómeno se observa con mayor frecuencia en bulimia nerviosa, trastorno por atracón, sobrepeso u obesidad, y debe considerarse siempre en el tratamiento dietético-nutricional de estos pacientes. En el estudio de validación de la versión española del Food Craving Inventory (publicado en el último número de 2010 de la revista ‘Nutrición Hospitalaria’), se detectaron diferencias de género. Se pudo apreciar una mayor preferencia por los dulces por parte de las mujeres, mientras que los hombres prefieren alimentos ricos en grasas saturadas y de alto contenido energético (comida rápida).

Una vez en casa o con los amigos, las conversaciones que versen sobre alimentación, aspectos culinarios y dietas, si son temas que se tratan con naturalidad, ¿ayudan o pueden resultar contraproducentes?

Este tipo de conversaciones pueden influir de forma negativa en la evolución del paciente, en especial al inicio del tratamiento. Una recomendación fundamental para la familia es evitar hablar sobre estos temas en casa. Este aspecto resulta incontrolable en otros contextos, como el de las relaciones sociales. Por ello, mediante el tratamiento dietético-nutricional se estimula la adquisición de un juicio crítico frente a todos los aspectos relacionados con la alimentación. La realización de dietas es algo que está presente en todas las edades a partir de la adolescencia, en todas las profesiones o clases sociales. La educación nutricional es esencial para conseguir el desarrollo de una capacidad crítica en el paciente que le permita no ser vulnerable ante este tipo de situaciones.

¿Hasta qué punto es importante que se respeten unas normas de conducta en presencia de la persona afectada durante el tiempo que dure su tratamiento?

Más que importante, es uno de los aspectos clave para conseguir el éxito en el tratamiento dietético-nutricional. No hay cambios en un trastorno o enfermedad si no hay cambios en muchas conductas y hábitos previos. Pensar que alguien mejorará sin hacer nada para ello es garantía de cronicidad. En las consultas, se puede observar cómo resulta mucho más eficaz el tratamiento del paciente con una familia que acepta las pautas de alimentación planteadas y los cambios que se deben realizar en el ámbito familiar, en cuanto a los hábitos y patrones de alimentación. Es difícil que un paciente con un TCA sea capaz de llevar a cabo el correcto cumplimiento de las pautas de alimentación (totalmente normales) cuando el resto de miembros mantienen hábitos inadecuados: horarios irregulares, ver la televisión durante las comidas, saltarse comidas, tomar refrescos en el almuerzo y la cena, no comer pan ni postre, entre otros. Y todo esto, por desgracia, es cada vez más frecuente.

Desde el punto de vista dietético y nutricional, ¿cuáles son las conductas precursoras de este tipo de patologías sobre las que cabría actuar para prevenir los TCA?

“La prevención debe realizarse sobre los factores que predisponen a desarrollar estas enfermedades y no focalizarla en hablar de las patologías y sus riesgos”

La edad de mayor riesgo para los TCA sigue siendo la adolescencia, edad en la que los cambios corporales, la necesidad de estar integrado en un grupo y de gustar, la búsqueda del “Yo” o la baja autoestima causan mayor vulnerabilidad ante estos trastornos. La imagen corporal comienza a adquirir importancia y, con ello, la realización de dietas. En el estudio Traditional and new strategies in the primary prevention of eating disorders: a comparative study in Spanish adolescents, publicado en la revista ‘International Journal of General Medicine’, se ha comprobado que la prevención debe realizarse sobre los factores que predisponen al desarrollo de estas enfermedades y no focalizar el esfuerzo preventivo en hablar de las patologías y sus riesgos. Informar no es prevenir. Es decir, se deben elaborar programas de prevención basados en aspectos nutricionales, autoestima, estrategias de afrontamiento, modelo ideal y medios de comunicación o imagen corporal y, todo ello, informando, cambiando actitudes y modificando conductas. La mera información no suele provocar cambios y, cuando lo hace, no siempre se dan en la dirección deseada.

La educación nutricional de pacientes y familiares se revela como una herramienta inherente al tratamiento. ¿Por dónde empezar?

Buena pregunta y difícil respuesta. La educación nutricional se lleva a cabo con los pacientes una vez que el estado nutricional es correcto y psicológicamente tienen capacidad para beneficiarse de ello. Al principio, los miedos que tienen provocan desconfianza hacia toda información “experta”. Con respecto a los familiares, en la mayoría de ocasiones, resulta más difícil trabajar con ellos que con los propios pacientes. La familia, al no considerar que tengan un problema con la alimentación, no suelen aceptar con facilidad recomendaciones para modificar hábitos de alimentación. Por ello, a la pregunta “¿por dónde empezar con los familiares?”, le corresponde la respuesta “por convencer de que comer es una necesidad vital del ser humano y no se puede (ni debe) hacer de cualquier forma”.

En ambos casos, es necesario explicarles la importancia de una alimentación correcta, hablar acerca de mitos y creencias irracionales sobre los alimentos, de los distintos grupos de alimentos, sus propiedades nutricionales, la alimentación como factor de prevención frente a enfermedades, la importancia de los horarios regulares, el consumo de alcohol y sus consecuencias, la alimentación como acto social, las comidas fuera de casa y la elaboración de una dieta variada y equilibrada. La forma de realizar la compra, organizar el menú semanal y dar a conocer nuevas recetas para aumentar la variedad en la alimentación son también otros aspectos.

Lleva varios años dedicada al abordaje dietético de personas con trastornos de la conducta alimentaria. Ante una patología de trasfondo tan psicopsiquiátrico, ¿en qué fase es relevante el papel del dietista-nutricionista?

Es cierto que los trastornos de la conducta alimentaria (TCA) son sobre todo psicológicos, pero a su vez muy complejos. El patrón nutricional de estos pacientes, así como las distorsiones cognitivas relacionadas con los alimentos y el peso corporal, causan serias alteraciones nutricionales y complicaciones médicas. Por tanto, es fundamental el abordaje interdisciplinar de estos trastornos, donde el papel del dietista-nutricionista es esencial en todas las fases del tratamiento para modificar conductas y hábitos erróneos hacia patrones de alimentación más saludables.

La labor del dietista-nutricionista ante estas enfermedades, ¿es más terapéutica o educativa?

“El objetivo es conseguir que los hábitos adquiridos durante el tratamiento permanezcan tras la recuperación del paciente”

Los pacientes con TCA requieren ambas labores por parte del dietista-nutricionista. En primer lugar, es necesario corregir, mediante pautas de alimentación, todas las alteraciones nutricionales del paciente, entre ellas, la normalización del índice de masa corporal (relación peso/talla). Pese a que la alimentación es parte del tratamiento, es importante la educación nutricional dirigida tanto a los pacientes como a las familias. El objetivo es conseguir que los hábitos adquiridos durante el tratamiento permanezcan tras la recuperación del paciente. Por ello, es necesario educar, además de tratar al paciente.

¿Cuáles son los pasos que debe seguir el equipo de nutrición en las unidades de TCA?

En primer lugar, el dietista-nutricionista debe realizar una evaluación del estado nutricional del paciente (medidas antropométricas, composición corporal, exploración física, entrevista dietético-nutricional) para conocer su ingesta habitual, hábitos alimentarios y de salud, historia ponderal o creencias y mitos sobre los alimentos, entre otros aspectos. Tras la valoración, se establecen las pautas del tratamiento (médico-psiquiátrico, psicológico y dietético-nutricional y, en su caso, de enfermería). En cuanto al abordaje dietético-nutricional, según el estado nutricional del paciente, se utilizará una dieta que detalle alimentos y cantidades o bien se establecerán pautas de alimentación generales. Lo más recomendable es la última opción, ya que es la forma en la que menos se altera la dinámica familiar, muy afectada en estos trastornos. El paciente cumplimenta registros de alimentación, que acompaña de fotos digitales (realizadas antes y después de las comidas) que el dietista-nutricionista revisa cada semana para establecer los cambios necesarios hacia una alimentación normal.

HÁBITOS ALIMENTARIOS IRRESPONSABLES

Estudios recientes confirman que es frecuente que los adolescentes no desayunen, no tomen nada a media mañana ni en la merienda (salvo bollería o chucherías), solo coman un plato en el almuerzo sin pan ni postre y, en la cena, se decanten por comida rápida (precocinados, embutidos o algo de fruta). Cuando se pregunta a Patricia Bolaños por el análisis que hace de este panorama, lo describe “como una irresponsabilidad” porque “los hábitos alimentarios se adquieren en la infancia, en especial en el núcleo familiar”. “Una forma de prevención de los TCA es la educación nutricional para padres”, añade. A partir de ahí, se desarrollan los hábitos alimentarios que estos transmiten a sus hijos y esta labor educativa “conlleva un gran esfuerzo”, matiza la experta.

Bolaños explica con determinación cómo para que un niño desayune es fundamental que sus padres se levanten; para que coma algo a media mañana o la merienda, es esencial que estos se la preparen; para que coma dos platos, es necesario que en casa se cocine más; para que coma pan y fruta, debe haber disponibilidad de estos alimentos en casa; para que cene de forma adecuada y no comida rápida, precocinados, embutidos o solo fruta, los padres deben entrar en la cocina también por la noche.

Con respecto al consumo de chucherías o bollería industrial, “los padres son quienes compran estos productos para evitar discusiones en casa o quienes dan el dinero a los niños para que en el recreo o al salir del colegio se los compren”, critica la experta en TCA. Por ello concluye que la educación nutricional en colegios resulta ineficaz, si en los programas elaborados no se considera en gran medida a los padres. Si la familia aprende a comer bien, el niño será capaz de adquirir hábitos correctos de alimentación. Las familias que confunden educar con dejar hacer y permitir encuentran a menudo el resultado en forma de patologías y otros problemas cada vez más frecuentes en nuestra sociedad.


“Cuantas más oportunidades tiene una sociedad, más neurótica es”

Rafael Santandreu Psicólogo. Habla hoy en Donostia en Aula DV sobre ‘El arte de no amargarse la vida’

«Cuantas más oportunidades tiene una sociedad, más neurótica es»

Cuantas más oportunidades tiene una sociedad, más neurótica es, porque sus necesidades son más imperiosas. Lo dice el psicólogo Rafael Santandreu, que hoy presenta en Aula DV su libro ‘El arte de no amargarse la vida’ (Ed. Oniro). Son claves para pensar bien y, con ello, sentirse bien. La charla es a las 20 horas en la sala Kutxa de la calle Andia de Donostia, con entrada libre hasta completar aforo.
- Su libro va por la 11ª edición en seis meses. Un éxito.
- Resulta milagroso, porque las librerías están llenas de libros. Y se vende ahora más que al principio.
- Igual se hace rico.
- Tanto no creo, porque el porcentaje que se lleva el escritor es pequeño. Hasta determinado número de ejemplares, recibes el 8% del precio de venta y, después, el 10%. Nada más. Pero me está yendo muy bien. Soy más conocido y tengo más pacientes. Ya tenía la agenda llena, así que ahora tengo trabajo para tres o cuatro psicólogos.
- Usted es un estudioso de la psique humana. ¿Qué le trae el éxito?
- Durante el primer mes tuve la tentación de darle demasiada importancia. Y me estresé un poco. Pero enseguida hice una reflexión intensa y profunda acerca de que es algo que no necesito y que, además, no tiene demasiada importancia. Volví al sosiego y en ello estoy, pero hay que sujetarlo rápido.
- ¿Por qué?
- Si le das mucha importancia, piensas que tienes que mantener el nivel y que esto tiene que seguir como sea. Dejas de disfrutar con lo que haces y pasas a estar obsesionado con conseguir cosas.
- Sostiene que basar el bienestar en elementos externos no satisface.
- Al principio parece que vale. La comida basura también funciona así, porque tiene muy acentuado el sabor. Cuando la gente elogia el éxito o la belleza, te sientes bien de golpe, hay una subida de azúcar. Pero si solo te alimentas de eso, quedas desnutrido. Y después vendrán los problemas.
- Parecía usted preparado…
- Es una trampa en la que el ser humano cae de manera natural. La mente tiene algunos puntos ciegos, y confundimos las verdaderas fuentes del bienestar emocional. Pasa lo mismo con los azúcares, que en el momento nos satisfacen. Los puntos ciegos de la mente se combaten con buenos razonamientos.
- El parloteo mental no ayuda.
- Lo que hay que reducir es el parloteo negativo. El primer paso es darte cuenta de que lo llevas a cabo. Y después, que puedes prescindir y renunciar a todo eso de lo que te quejas y ser muy feliz.
- «Todos podemos exprimir nuestros días y vivir intensamente como el fotógrafo Robert Capa», dice usted. ¿Cómo?
- Cambiando la filosofía personal de manera radical, profunda y continuada. Tienes que convertirte en alguien que necesita poco para estar bien. Tanto cosas materiales como inmateriales. Eso se logra con una reflexión diaria y cotidiana, pero intensa. O con un trabajo de relectura de lo que te sucede.
- Robert Capa, Stephen Hawking y Christopher Reeve son algunos de sus héroes. ¿Qué tienen en común?
- Ellos no cayeron en la trampa de pensar que necesitaban mucho para estar bien. Lo hicieron por diferentes circunstancias. En el primer caso, por una buena educación infantil. En los otros, por un accidente que les hizo ver la realidad. Si no, serían neuróticos como los demás, aunque podemos dejar de serlo con reeducación. El ser humano tiende a ser neurótico por naturaleza, a inventarse necesidades y estresarse con ellas. Cuantas más oportunidades tiene una sociedad, más tiende a la neurosis, porque hay más posibilidades de transformar los deseos en necesidades imperiosas. Es cuando más reeducación y educación filosófica se necesita porque, si no, se tiende a desear de manera exagerada
- ¿Usted fue ‘neurótico’?
- Sí. Hace 12 ó 13 años pasé por un periodo así. Estaba insatisfecho por todo. Trabajaba como traductor. No me gustaba mi trabajo, ni mi pareja ni vivir en Barcelona. También me quejaba de mí mismo. Tuve la suerte de descubrir la terapia cognitiva y aplicármela. Debido a la gran transformación que vi en mi persona decidí dedicarme a ella. Yo no me había formado en esta línea psicológica.
- ¿Cómo la descubrió?
- Por casualidad. Una revista me encargó un tema sobre psicología cognitiva; en concreto, sobre Albert Ellis. Volví a leer alguno de sus libros y me identifiqué increíblemente con sus tesis. Yo lo había leído en la Facultad y no me había parecido nada especial, me resultaba demasiado simple, lo había descartado. Lo releí con casi 30 años, más experiencia vital y estando neurótico, y descubrí que tenía mucho sentido. Me lo apliqué a mí mismo y el cambio casi fue instantáneo.
- Exagera.
- Tuve una comprensión muy profunda en aquel momento y en cuestión de semanas cambié radicalmente. Todo cuadró en aquel momento. Y me puse a estudiar a fondo la terapia y a actualizarme profesionalmente.
- Resultó un alumno aventajado.
- Supongo que estaba en un momento en que yo mismo lo necesitaba mucho. Estaba muy motivado porque no me encontraba bien. Y soy buen trabajador cuando me meto en un tema. Como dicen los budistas, cuando el alumno está preparado, llega el maestro que necesita.


Reaccionar de manera exagerada puede ser neurosis

Esta enfermedad se genera por predetermición genéticamente o por herencia ambiental

GUADALAJARA, JALISCO (18/ABR/2012).- Alrededor del 60 % de la población podría presentar algún grado de neurosis en su variante de ansiedad y depresión, afirmó la especialista Liduvina González Herrera, quien advirtió que quienes reaccionan en forma exagerada podrían tener este padecimiento.

La experta del Servicio de Psiquiatría del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Jalisco señaló como un rasgo de las personas neuróticas el hecho de reaccionar de manera exagerada ante diversos hechos o estímulos.

Dijo que las personas neuróticas no son las que constantemente están de mal humor, sino que, sin ser enfermos mentales, presentan cambios bruscos de estado de ánimo y tienden a comportarse de manera explosiva e inesperada ante algún acontecimiento triste, estresante o incluso alguna alegría. “Generalmente reaccionan de manera ansiosa a diferencia de otras personas, quienes pueden tomar con más tranquilidad diversas situaciones que se presentan en la vida cotidiana”, explicó.

Mencionó que si los síntomas como ansiedad, depresión, irritabilidad, ira, apatía, aislamiento, entre otros, persisten por más de uno o dos meses pudiera suponerse un diagnóstico de neurosis. Incluso, comentó que la persona neurótica puede somatizar su malestar de manera física, padeciendo dolor estomacal, de extremidades, muscular, así como resfriados y otras situaciones, debido al mal manejo del estrés.

Añadió que la neurosis en una persona puede estar predeterminada genéticamente, aunque también puede adquirirse por herencia ambiental respecto a comportamientos de la familia e incluso puede dispararse tras algún evento que conlleve estrés.

González Herrera afirmó que puede ser una consecuencia de un desequilibrio entre los pilares que forman la estructura de la personalidad: yo deseo, yo puedo y yo necesito. Puede presentarse principalmente en su variante de depresión y ansiedad, para lo que se recomienda buscar ayuda profesional, dado que las crisis son oportunidades de crecimiento y madurez emocional.

Puede apoyarse el tratamiento, dijo, con el suministro de ansiolíticos y antidepresivos, además de la psicoterapia individual y si es posible familiar. Por esto, recomendó a familiares de personas neuróticas buscar ayuda profesional, incluso si la persona que padece el trastorno no lo hace. Resaltó que una vez que en la familia se produce un cambio de pensamiento y actitudes, todos los miembros tienden a presentarlo incluso, la persona neurótica aún y cuando ésta no esté apegada a alguna terapia.

Manifestó que a manera de auto-diagnóstico, para determinar si es o no neurótico, cada persona puede responder algunas preguntas de manera honesta. Algunas de ellas son: ¿qué es lo que me incomoda o me lastima?, ¿constantemente me deprimo, me preocupo o me enojo? ¿tengo ira y celos incontrolables? ¿he dejado de hacer o interesarme por cosas que antes disfrutaba?

También dio a conocer que el IMSS Jalisco cuenta con talleres útiles para el manejo de ansiedad en los Hospitales 46 y 89, los cuales son coordinados por las áreas de Trabajo Social.


Ayuda Psicológica Online

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Ayuda Psicológica Online. Desde hace ya varios años, iniciamos nuestra andadura dispensando ayuda psicológica online en 1996 cuando todavía internet era menos que un proyecto. Los pioneros en ayuda psicológica online en aquellos tiempos no pasaban del email o del chat, siendo la ayuda psicológica online dispensada un tanto precaria.

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Arreciaron las críticas de quienes decían que no era factible proporcionar ayuda psicológica online de aquel modo. Nosotros siempre estuvimos de acuerdo, no tanto con el teléfono, que puede proporcionar ayuda psicológica online de cierta importancia en según qué momentos (de hecho es un recurso terapéutico llamar por teléfono al psicólogo en según qué momentos de la intervención), pero sí el chat o el email. La ayuda psicológica online por chat si bien puede servir para dar alguna pauta general, desde luego no es un modo eficaz de llevar a cabo una intervención psicoterapéutica. Tampoco lo es email, aunque sí permite acceder a una ayuda psicológica online válida para dar respuesta a dudas, preguntas o inquietudes puntuales.

Pero, fue con la expansíon de la videoconferencia cuando la ayuda psicológica online pudo ser una realidad. Se han llevado a cabo numeras investigaciones comparando la ayuda psicológica online con la ayuda psicológica presencial y ninguno ha concluido que es mejor. Pero, atención, tampoco peor. Por lo tanto, científicamente se puede afirmar que la ayuda psicológica online es tan eficaz como la presencial.

Es más, por nuestra experiencia, podemos afirmar que incluso está especialmente indicada para determinadas psicopatologías como la agorafobia o la depresión o para personas de movilidad reducida así como residentes en lugares remotos o zonas rurales y personas sin medios económicos ya que la ayuda psicológica online es más barata que la presencial.

Para un colectivo en concreto, la ayuda psicológica online se ha revelado como especialmente útil. Nos referimos a los españoles y demás personas de habla hispana que residen en países en los que no se habla español. Aún dominando el idioma de país, pretender llevar a cabo una psicoterapia en un idioma que no es el tuyo es una temeridad ya que el calado emocional del mismo se pierde por no hablar de lo difícil que puede ser entender pequeños matices o dobles sentidos en el lenguaje.

Nos enorgullece haber dado con una necesidad latente y haber ofrecido nuestra ayuda psicológica online a este perfil de usuario que tan gentilmente y amablemente nos ha agradecido la creación de nuestro servicio de ayuda psicológica online.

 

 

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El papel de los padres en las dificultades del aprendizaje

Thinkstock

Las dificultades de los niños en el aprendizaje son todos aquellos signos que impiden el desarrollo de ciertas habilidades y aptitudes básicas en el proceso de crecimiento del menor. Por ejemplo, que a este se le dificulte escribir o hacer operaciones numéricas.

Es por eso que el acompañamiento de los padres hacia el niño, cuando este empiece a presentar dichos signos, es tan importante.

“Es vital efectuar un adecuado diagnóstico del trastorno que presente el menor, descartando condiciones como el retraso mental o el autismo, ya que es sumamente necesario diferenciar la dificultad del aprendizaje de alguna otra condición”, expresa el psicólogo Jesús David Rolong.

Así mismo este agrega que el papel de los padres juega un aspecto fundamental, ya que al ser ellos los primeros maestros de los niños, “implica fortalecer el vínculo que facilite generar confianza en la relación padre-hijo, haciendo al menor consciente de sus dificultades y que a su vez este busque alternativas para favorecer su proceso de aprendizaje”.

De igual forma, el psicólogo asegura que una de las estrategias para facilitar y solventar estas dificultades en sus hijos es establecer horarios de estudio de manera lúdica. “Por ejemplo si se trata de dislexia, el manejo de figuras y letras puede mejorar la capacidad de escritura. En el caso de la discalculia, un juego estilo parqués facilita el contar e ir sumando con los dados, de una forma didáctica y práctica”, expresa Rolong agregando que si se trata de disgrafía, lo más recomendable es inducir al niño a que haga ejercicios de pintura para ir poco a poco mejorando su motricidad fina.

Por otro lado, el psicólogo enfatiza en que la voluntad de ayuda por parte de los padres es fundamental. “Que los progenitores se concienticen de que el problema que tiene su niño se debe tratar a tiempo y de forma correcta”, dice. Cabe mencionar que parte de este proceso implica sensibilizarse y hacer que el menor goce de cada cosa que aprenda, que mejore su autoestima y se sienta valioso dentro del sistema escolar para recibir todo el conocimiento.

En cuanto al tema, la psicóloga Laura Duque asegura que muchas de las dificultades de los niños en el colegio como la distracción, inquietud, mala memoria, inseguridad, poca comunicación y las de aprendizaje, son en su mayoría por falta de entrenamiento en habilidades básicas que deben ser aprendidas desde casa.

“Estas son la motivación, atención, memoria, sensopercepción, habituación y capacidad de trabajo”, expresa.

Relación del colegio y padres. “En el colegio los profesores le enseñan a los niños un proceso de aprendizaje de nuevos conceptos, letras, números y constantemente procuran crear en ellos hábitos de estudio y de atención en clases, entre otros. ¿Pero qué pasa cuando en casa no apoyan este desarrollo con un acompañamiento básico?”, expresa la psicóloga agregando que un niño con dificultades en el aprendizaje en el colegio es normalmente un niño con desorganización de hábitos y rutinas en el hogar.

Así mismo esta expresa que un factor importante para la conducta que presente el menor puede ser el mal manejo del comportamiento por parte de los padres hacia este.

Pregúntese

Responda las preguntas de acuerdo a sus experiencias.

1. Es la hora de comer en la mesa, ¿Usted le permite a su hijo levantarse varias veces y dejar la comida tirada? Entonces este no ha creado el hábito de ser atento y comportarse adecuadamente.

2. ¿Es usted de los padres que todavía le saca la agenda del maletín, los lápices, lo viste, lo baña, le baja los pantalones al orinar, y le da la comida a su hijo? Entonces su hijo aún no ha aprendido a ser responsable e independiente.

3. En tiempos libres, ¿es usted de los padres que conversan con sus hijos y les preguntan cómo se sienten o prefiere dedicar el tiempo a darle órdenes?

4. ¿Estimula correctamente la motricidad de su hijo llevándolo a parques a correr, poniéndolo a montar bicicleta o patinar?

Un caso

La psicóloga Laura Duque presenta la siguiente situación: un padre que todo el día le grite a su hijo y siente que este no lo entiende; lo persigue por toda la casa, lo amenaza pero este nunca le cumple; y para colmo, no escucha sus razones ni cómo se siente. “En este caso el padre no está siendo una figura de autoridad clara y respetuosa con el niño. El padre debe respetar a su hijo para que este lo respete a él y así mismo darle la oportunidad de escucharlo”, dice.

Situaciones de la vida diaria

No complacerlo al cien por ciento
Si su hijo le pide que le haga las tareas, no lo complazca. Es más saludable que le diga que puede ayudarlo pero no haciéndosela completa.

Jugar, una buena estrategia
Los diferentes juegos de mesa que impliquen un pensamiento mayor, aprovéchelos con su hijo. No en vano el juego es considerado toda una terapia.

Buscar un balance
Un balance es lo más adecuado para el bienestar de la familia. Que si el niño va a estudiar, se sienta guiado por un adulto. Así mismo que el padre esté dispuesto.

Desde casa…
La calidad e importancia que se le den a las interacciones familiares pueden tener un afecto significativo en el deseo del niño en aprender.


Los procedimientos cosméticos excesivos pueden llevar a una crisis de identidad, según psicólogos

La cirugía plástica que cambia drásticamente la apariencia de una persona puede tener efectos perjudiciales en su sentido de identidad. De acuerdo a psicólogos en Estados Unidos, las personas tienden a dejar pasar por alto el apego que tienen con sus características faciales.

El psicólogo Vivian Diller dijo a la página BuzzFeed que después de una cirugía que cambie dramáticamete la apariencia, los pacientes frecuentemente se dan cuenta de que esa imperfección era parte de su identidad.

Por ejemplo, un ligero detalle en la nariz o el tamaño de los ojos puede ser parte de como alguien se define a sí mismo sin darse cuenta. Cuando estas características únicas desaparecen, la definición de sí mismo puede sufrir.

El doctor Diller dijo que los pacientes pueden sentirse desconectados de sus nuevos rostros porque ya no lo sienten como suyos.

“Esa imagen que las personas ven en el espejo y toman por sentado es realmente más profunda de lo que se piensa”, afirma el doctor.

Otro médico, Z. Paul Lorenc, dijo que solo un pequeño número de pacientes estipula que quieren conservar sus mismos ojos o sonrisa después de la cirugía. Mientras que por el otro lado, la mayoría de los pacientes dicen lo contrario; en vez de querer lucir como una versión mejorada de ellos mismos, quieren lucir como ciertos actores o modelos.

Aunque se cree que pasar por el quirófano es un medio para ser hermoso ya que permite a los pacientes sentirse mejor sobre sí mismos y sobre su apariencia, muchas veces puede tener un efecto contrario

Eso indica un deseo intrínseco de convertirse en alguién más, en una persona famosa que, en la mente del paciente, vive sin problemas, aparentemente una vida perfecta.

El doctor Z. Paul Lorenc explica que las personas tienen esa imagen glorificada de esa identidad perfecta, la cual puede tener efectos psicológicos profundos cuando el paciente descarta su sentido de sí mismo cambiando su rostro solo para darse cuenta que la identidad que estaban buscando no es tan perfecta después de todo.

Hay pocos doctores quienes examinan a sus pacientes para asegurarse de que no estén buscando hacerse una cirugía por las razones equivocadas.

El doctor Lorenc dijo que si tiene sospechas de que la petición de una cirugía cosmética viene de una condición psicológica subyacente como un desorden dismórfico corporal, refiere al paciente a un psiquiatra.

Sin embargo, aunque los cirujanos están cada vez más conscientes de la necesidad de evaluación psicológica de los pacientes, no pueden impedir todos los problemas.

Mientras que la mayoría de los buenos cirujanos parecen evitar este tipo de operaciones múltiples que hicieron a Heidi Montag irreconocible, puede ser difícil predecir en qué medida los procedimientos cosméticos, especialmente los más drásticos, afectarán el sentido que tiene una persona de sí misma.

Algunas celebridades como Megan Fox han acudido a la cirugía plástica para hacerse cambios graduales, los cuales podrían hacer más fácil la tarea de adaptarse a los cambios que hacer todo en un solo procedimiento.

Pero nuestro sentido de identidad, especialmente en relación con la apariencia, usualmente se solidifica a temprada edad, durante la adolescencia. Además cualquier cambio físico, grande o pequeño, requiere alguna forma de ajuste mental, y cuando los cambios son mayores, ese ajuste toma más tiempo.

Así que, aunque se cree que pasar por el quirófano es un medio para ser hermoso ya que permite a los pacientes sentirse mejor sobre sí mismos y sobre su apariencia, muchas veces puede tener un efecto contrario.


El mal invisible de los gimnasios


Enfrentarse a la crisis de manera saludable

Enfrentarse a la crisis de manera saludable

La psicología y el coaching son dos vías para afrontar esta época de recesión económica e incertidumbre

– Imagen: Amir Darafsheh -La crisis económica actual no parece ser una situación pasajera. Las perspectivas económicas para los próximos años no auguran una mejora de la situación. Por este motivo, los expertos aconsejan ajustar cuanto antes la mentalidad a las nuevas circunstancias. ¿Pero cómo hacerlo? En este artículo, un psicólogo clínico y un coach apuntan algunas directrices para afrontar estos tiempos de incertidumbre económica.

Desde que empezó la crisis económica actual, a principios del año 2008, las noticias son cada vez más negativas en España. El paro, la caída del consumo o la difícil situación que viven países como Grecia o Portugal no permiten ver una luz al final del túnel. Es muy probable que durante los primeros meses o años de la crisis, muchas personas pensaran que, antes o después, la recesión acabaría y todo volvería a la normalidad. De hecho, es un mecanismo de defensa para afrontar con más energía la situación.

Pero como señala Mònica Fusté, que ejerce de coach en Barcelona, “no nos enfrentamos a una crisis, sino a un cambio de paradigma. Es difícil que las cosas vuelvan a ser como antes”. Y toca adaptarse a los nuevos tiempos. Este es uno de los objetivos de Fusté en su trabajo diario. “Se trata de acompañar a la persona en su proceso de transformación, para que pueda pasar de su situación actual, que no le gusta, a su situación deseada”. En el caso del coaching para personas que sufren la crisis, ese proceso puede consistir en encontrar el camino profesional que seguir, cómo establecerse de forma autónoma, cómo dejar atrás el paro…

Superar la crisis, un proceso de duelo

Las emociones negativas, como la rabia, se pueden usar como motor del cambio personal de manera útil y eficaz

Si pensar que las cosas serán como antes ya no sirve como estrategia psicológica, “es necesario hacer el duelo por ese paraíso perdido y reajustar nuestra mentalidad lo antes posible a las posibilidades reales que hay”, explica José Ángel López, psicólogo clínico de Santa Cruz de Tenerife. Un duelo parecido al que hay que realizar tras una separación de pareja o cuando fallece un ser querido. Un proceso que requiere un tiempo y, además, una elaboración, ya que “pueden surgir emociones negativas como la rabia, que hay que aceptar y expresar, aunque al mismo tiempo conviene procesar de manera eficaz. Se puede utilizar esa misma rabia como motor del cambio personal de forma útil y eficaz”.

La crisis como una oportunidad

La crisis puede ser la oportunidad para movilizar recursos positivos. El objetivo del coaching es, como explica Fusté en su libro “El mejor año de tu vida” (editorial Alrevés), conseguir que la persona pueda reprogramar su mente, huir de sus miedos y abrirse a nuevas oportunidades. “Permite ver quiénes somos realmente y poner en marcha todo nuestro potencial”. Desde el coaching, se entiende la crisis económica como una oportunidad, ya que obliga a muchas personas a reinventarse a nivel profesional, a pensar en proyectos para las nuevas necesidades que surgen, a atreverse a cambiar de vida.

De la misma manera, cada vez se habla más de la resiliencia, definida por el psiquiatra Luis Rojas Marcos, profesor de psiquiatría de la Universidad de Nueva York (EE.UU.), como “la capacidad que tenemos la mayoría de las personas para encajar, resistir sin rompernos y, con el tiempo, volver al estado inicial en el que estábamos, ante las adversidades”.

Cómo enfrentarse a la crisis: armarse de resiliencia

Para enfrentarse a una situación tan complicada como el paro, la dificultad para encontrar un trabajo tras acabar los estudios o mantener una familia con pocos recursos, hay que ajustar la percepción a la realidad. En una época negativa, es fácil verlo todo negro. Y algunas personas pueden caer en una espiral muy peligrosa. “Los varones, en concreto, pueden generar fuertes tendencias de autoinculpación, impotencia, inadecuación y desvaloración”, señala José Ángel López.

Este psicólogo recomienda centrarse en las propias capacidades y hacer una especie de auditoría personal de los propios recursos y limitaciones. Es fundamental, además, utilizar las redes sociales (familiares, amigos, conocidos) para conseguir apoyo psicológico y explorar oportunidades laborales. Sin olvidar la importancia de la formación, un paso fundamental para reinventarse profesional y personalmente.

CONSECUENCIAS PSICOLÓGICAS DE LA CRISIS

La crisis se acompaña de algunos factores que pueden agravar la forma en la que se vive y sus consecuencias: la percepción de un riesgo de proporciones catastróficas, la falta de información fiable, la incertidumbre acerca de las consecuencias, la sensación de pérdida de control sobre la propia vida y el futuro, la pérdida de confianza en los líderes políticos y sociales, etc. Como explica José Ángel López, las consecuencias negativas de esta presión pueden ser “un aumento de la hostilidad y la irritabilidad, problemas para dormir o en las relaciones sexuales, fatiga excesiva y continua, dolores musculares, dolores de cabeza, trastornos gastrointestinales, trastornos de ansiedad o depresivos, u otros cuadros más graves”.